MÁS ÉTICA, MÁS DESARROLLO: SED DE ÉTICA

INTRODUCCIÓN- SED DE ÉTICA
Haciendo un análisis en América Latina respecto a la privilegiada dotación de recursos naturales y Producto Bruto y Producto Bruto per cápita, Bernardo Kliksberg, menciona que“la ciudadanía está llegando a un nivel más elevado de percepción de la realidad, que engloba muchos de los aspectos anteriores y otros. Capta que una dimensión central de toda la situación es “el vacío de ética”. Ha habido una especie de “agujero negro” respecto de la ética. Exige cuestiones muy concretas. Entre ella, que se erradique totalmente la corrupción en todas sus formas, pero junto a ello, que las políticas económicas sean consistentes con los valores éticos, que estén al servicio de los más vulnerables, que las asignaciones de recursos presupuestarios estén presididas por valores éticos y que cada uno de los actores clave de la economía asuma sus responsabilidades éticas.
Así han surgido con gran fuerza en la región temas como responsabilidades éticas de los políticos, la ética de los funcionarios públicos, la responsabilidad social de la empresa privada, la necesidad de apoyar a las organizaciones voluntarias, la ética en la justicia y otros semejantes… La falta de un debate ético permanente ha generado una anomia que ha facilitado la corrupción.
En América Latina, hay hoy una sed de ética. Vastos sectores confluyen en la necesidad de superar la escisión entre ética y economía que caracterizó las últimas décadas. Una economía orientada por la ética no aparece como un simple sueño, sino como una exigencia histórica para lograr que la paradoja de la pobreza en medio de la riqueza pueda realmente superarse y construir un desarrollo pujante, sustentable y equitativo”.